Cómo ponerte metas de aprendizaje de idiomas inteligentes para que realmente te vuelvas fluido

La fluidez parece ser el objetivo final de todo estudiante de inglés. Sin embargo, la mayoría de gente lucha mucho por alcanzar esta meta, a pesar de todo el arduo trabajo.

Esto sucede porque la mayoría de las personas no definen claramente sus objetivos. Sólo quieren “ser fluidos”. 

El problema es que la fluidez incluye cualquier cosa, desde ordenar comida en un restaurante hasta negociar contratos multimillonarios.

En otras palabras, decir que tu objetivo es “ser fluido” es como decir que quieres ir a “algún lugar en la Antártida”. Si no sabes exactamente a dónde vas, no sabes cómo llegar alla.

Así que, antes de descargar tu próxima aplicación de aprendizaje de idiomas, tómate un momento para reducir tus objetivos de aprendizaje de inglés, ¡para que en verdad obtengas fluidez!

Tipos de Metas

En primer lugar, ayuda estar familiarizado con dos tipos diferentes de objetivos: objetivos basados en resultados y objetivos basados en procesos.

En términos más sencillos, un objetivo basado en los resultados podría ser escalar el Monte Everest, mientras que un objetivo basado en los procesos podría ser escalar una pequeña montaña cada fin de semana para aumentar tu energía.  

Aquí hay algunos ejemplos de objetivos para aprender idiomas basados en resultados:

  • Ser capaz de pedir direcciones en la calle en inglés.
  • Pasar el TOEFL, IELTS, o algún otro examen.
  • Ser capaz de mantener una conversación en inglés.

Por otro lado, aquí hay algunos objetivos basados en el proceso:

  • Memorizando 70 palabras nuevas cada semana.
  • Haciendo un examen de práctica cada mes.
  • Tener una conversación de diez minutos con un amigo todos los días.

Ahora que sabemos distinguir entre diferentes tipos de objetivos, hablemos de cómo deberían ser esos objetivos.

Si necesitas ayuda para entender tus metas, tus fortalezas y debilidades, o para aprender estrategias que funcionen mejor para ti, te recomendamos que reserves una sesión con uno de nuestros tutores  para un poco de entrenamiento. Muchos han estudiado inglés u otros idiomas y tu primera sesión es completamente gratuita.

Poner metas SMART (Inteligentes)

Una buena forma de ponerte metas es usar la estructura SMART (“inteligente”), que dice que tus metas deben ser:

  • Specific (Especificas)
  • Measurable (Mensurables)
  • Achievable (Realizables)
  • Regularly Reviewed (Revisadas Regularmente)
  • Time-bound (de tiempo limitado)

1. Specific

Los objetivos deben ser específicos. Después de todo, cómo puedes tener una hoja de ruta hacia el éxito si no sabes que es el éxito?

Empieza a pensar sobre las cosas específicas que quieres hacer con el inglés. Aquí tienes algunos ejemplos:

  1. Quiero poder pasar las entrevistas de trabajo en inglés.
  2. Quiero ser capaz de comunicarme en inglés cuando viaje al extranjero.
  3. Quiero hacer amigos de todo el mundo.

Cuando te fijes metas específicas basadas en resultados como éstas, tendrás una mejor idea de cómo puedes alcanzarlas.

Por ejemplo, si necesitas aprender inglés para viajar al extranjero, probablemente querrás apuntarte a un curso de inglés de supervivencia en lugar de comprar un libro de texto que enseñe frases como “Hay una nuez bajo el rosal”.

2. Measurable

Ahora que tienes objetivos específicos, es hora de hacerlos mensurables. ¿Pero qué significa eso? 

Bueno, cuando trabajas para alcanzar un objetivo, es motivador saber cuando estás en el 25%, 50% o – incluso mejor – 99% allá! Desafortunadamente, no es tan fácil medir tu progreso en el aprendizaje de un idioma. 

Por eso es útil coincidir tus objetivos con resultados de sus procesos. Si compraste un libro de inglés de viajes, podrías ponerte la meta basada en procesos de estudiar un capítulo cada semana hasta el viaje.

3. Achievable

Cuando alcanzamos un objetivo, sentimos una sensación de logro. Y en nuestra trayectoria a la fluidez, necesitamos mucho de esto para seguir adelante!

La parte difícil es que no siempre sabremos qué objetivos son realizables hasta que lo intentemos. Por ejemplo, si te fijas la meta de memorizar 300 palabras nuevas cada semana, probablemente pronto te darás cuenta de que tienes que ajustarlo a 100 o 50 palabras por semana.

Si no puedes lograr un objetivo al que te fijaste originalmente, no te desanimes. Ten en cuenta que tus metas son un trabajo en progreso. Así que no te preocupes si tienes que probar varios objetivos al principio hasta que descubras qué es lo mejor para ti!

4. Regularly Reviewed

Las metas no se logran solas. Necesitan ser revisadas regularmente para que no terminen como la mayoría de los propósitos de Año Nuevo: olvidados en un mes.

“Review” puede significar literalmente “revisar” tus objetivos: verlos una y otra vez para no olvidarlos. Esto puede ser simplemente escribirlos y ponerlos en tu nevera.

O si tu objetivo es leer un capítulo de un libro cada semana, puedes guardar el libro cerca de tu cama. De esa manera es mucho más probable que lo leas todas las noches antes de dormir. 

Además, también querrás revisar tus objetivos en el sentido de comprobar tu progreso. Aquí te tenemos algunas maneras de hacerlo, dependiendo de los objetivos:

  • Encuentra una pareja y comparte regularmente tus progresos el uno con el otro. De esa manera, es más probable que tengas éxito.
  • Lleva un registro de tus errores cada vez que practiques. Por ejemplo, anota cuántos errores cometes en los ejercicios de escucha, y ve cómo el número reduce con el tiempo a medida que mejoras.
  • Comprueba regularmente tu dominio del nuevo material. Por ejemplo, cada dos semanas, puede que quieras retarte a crear frases con las nuevas palabras que aprendiste sin mirar la definición.

5. Time-Bound

Por fin, asegúrate de que tus objetivos tengan plazos como “En 3 meses, quiero poder tener una conversación de media hora con un hablante nativo”.

Lo ideal sería que antes de que se cumpla el plazo, mejor. Cuando tu fecha límite está a uno o dos años, es fácil aplazar todos (“¡comenzaré mañana!”). Si fijas una fecha límite de un año, divídela en pasos accionables para cada semana y cada mes.

¡Buena suerte!

Si los consejos anteriores parecen abrumadores, sólo recuerda que el punto principal de ponerte metas es pensar cuidadosamente lo que la “fluidez” significa para ti… …para que realmente te vuelvas fluido. 

¡Así que ponte unos objetivos SMART hoy!

Y si necesitas ayuda para llevarlos a cabo, recuerda que Engoo está aquí para ayudarte. Como un empresa de tutoría de inglés en línea que ha servido a cientos de miles de estudiantes, entendemos que llegar a ser fluido es más fácil decir que de hacer, así que hacemos todo lo posible para que tu experiencia de aprendizaje sea:

  • Medible: Cada lección que tomas es un paso hacia la fluidez. Para mantenerte motivado, te mostramos cuántas lecciones has tomado hasta ahora y qué nuevas palabras has aprendido en cada lección.
  • Realizable: No todo el mundo puede comprometerse a clases de una hora. ¡Por eso ofrecemos clases en trozos de 25 minutos! El final siempre está a la vista.
  • Revisada regularmente: Los tutores siempre te dan un feedback al final de cada lección, para que sepas lo bien que lo estás haciendo.

Con tus objetivos SMART y nuestras lecciones, llegar a ser fluido es sólo cuestión de tiempo!